Dos ratones cayeron en un balde lleno de crema; ambos comenzaron a patalear para llegar a los bordes trepar y salvar la vida, sin embargo la crema espesa no los dejaba avanzar, ante semejante situación y luego de mucho batallar uno de ellos exclamó: “no tiene sentido seguir intentando, estoy exhausto, me rindo”, declinando en sus esfuerzos y pereciendo sumergido en la crema que colmaba el balde; la otra (que era una ratona testaruda) por el contrario pensó: “ si he de morir será luchando hasta mi último aliento”, y pataleo con todas sus fuerzas durante muchas horas. Al momento que el cansancio la abatía y sentía desfallecer se percato que la crema se espesaba cada vez más, al punto que termino convirtiéndola en mantequilla y pudo salir aunque exhausta caminando del balde.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
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